La Secretaría de Cultura federal informó que especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) identificaron 80 piezas arqueológicas de origen mexicano dentro de la subasta “Fine / Visual Art, Ancient, Ethnographic Art”, organizada por la firma Artemis Fine Arts en Louisville, Colorado, Estados Unidos.
Ante esta situación, las autoridades mexicanas iniciaron acciones legales y diplomáticas para solicitar la suspensión de la venta y gestionar la restitución de los bienes al país, al considerar que forman parte del patrimonio cultural de la nación.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, recordó que los objetos arqueológicos son bienes propiedad de la nación, protegidos por la legislación mexicana, por lo que su comercialización resulta incompatible con el marco jurídico vigente.
La subasta incluye piezas procedentes de diversas culturas prehispánicas de América Latina, entre ellas objetos atribuidos a civilizaciones asentadas en territorios de México, Guatemala, Costa Rica, Ecuador y Perú.
Entre los lotes identificados destacan seis amuletos elaborados en piedra verde y atribuidos a la cultura Mezcala, desarrollada en el actual estado de Guerrero entre los años 700 y 200 antes de Cristo. De acuerdo con las estimaciones de venta, estas piezas podrían alcanzar precios cercanos a los 15 mil pesos mexicanos.
Asimismo, figura una escultura femenina de cerámica perteneciente a la tradición Ameca, originaria de Jalisco y fechada entre el 300 a.C. y el 300 d.C., cuyo valor estimado supera los 27 mil pesos.
Según la información difundida por la casa de subastas, algunas de las piezas formaron parte de colecciones privadas establecidas en Estados Unidos. Sin embargo, el INAH considera que existen elementos suficientes para cuestionar la legalidad de su comercialización y ha comenzado los procedimientos correspondientes para buscar su recuperación.
Aunque Artemis Fine Arts sostiene que cumple con las normas internacionales para la venta de antigüedades y ofrece envíos a distintos países, las autoridades mexicanas reiteraron que el patrimonio arqueológico no debe ser objeto de lucro ni apropiación privada.
La Secretaría de Cultura subrayó que la defensa y recuperación de estos bienes forma parte de una estrategia permanente para preservar la memoria histórica, la identidad cultural y la soberanía patrimonial de México.
En los últimos años, el Gobierno federal ha impulsado diversas acciones para recuperar piezas arqueológicas localizadas en museos, galerías y subastas internacionales, con el objetivo de garantizar su regreso al territorio nacional y su conservación como parte del legado histórico del país.







