El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que su país mantiene el control absoluto del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo, en medio de la incertidumbre internacional generada por el anuncio de Irán sobre un nuevo cierre de este paso estratégico.
Durante un acto en la Casa Blanca, el mandatario afirmó que la capacidad naval estadounidense le permite garantizar la seguridad de la zona y sostuvo que las medidas de presión ejercidas por Washington han resultado más efectivas que una ofensiva militar directa.
“Tenemos el control total del estrecho; contamos con una armada capaz de imponer un bloqueo. Creo que nuestro bloqueo tuvo más impacto que lanzar bombas”, declaró.
Las declaraciones se producen luego de que Teherán anunciara el pasado sábado el cierre del estrecho de Ormuz, tras una nueva escalada del conflicto regional derivada de los bombardeos israelíes contra objetivos vinculados con Hizbulá en territorio libanés.
A pesar de ello, funcionarios estadounidenses han insistido en que el tránsito marítimo continúa operando con normalidad. El vicepresidente JD Vance, quien participa en las negociaciones entre Washington y Teherán que se desarrollan en Suiza, afirmó que las embarcaciones comerciales siguen utilizando las rutas de navegación sin interrupciones significativas.
La situación mantiene en alerta a los mercados internacionales debido a la importancia estratégica del estrecho, por donde transita una parte considerable de las exportaciones energéticas provenientes del Golfo Pérsico.
Trump condiciona la paz al cumplimiento iraní
En su intervención, Trump también se refirió al memorando de entendimiento firmado la semana pasada entre Estados Unidos e Irán, acuerdo que permitió una pausa en las tensiones y abrió un periodo de 60 días para negociar un pacto definitivo.
El entendimiento contempla nuevas condiciones para el programa nuclear iraní, así como mecanismos de supervisión internacional.
El mandatario estadounidense advirtió que no descarta adoptar nuevas medidas en caso de que Teherán incumpla los compromisos asumidos.
“Si Irán no cumple con el acuerdo o no se comporta como debe, haré lo que tenga que hacer”, señaló.
Las conversaciones técnicas entre ambos países continúan para definir los detalles sobre la implementación del acuerdo alcanzado en Suiza.
Tensiones con Israel podrían complicar negociaciones
Trump también fue cuestionado sobre la postura del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien recientemente aseguró que Israel no retirará a sus tropas de las zonas ocupadas en el sur del Líbano.
La posición del gobierno israelí ha generado preocupación entre analistas y diplomáticos, quienes consideran que podría dificultar el proceso de diálogo entre Washington y Teherán.
De hecho, los recientes ataques israelíes en territorio libanés retrasaron el inicio de las negociaciones celebradas el viernes pasado en Suiza.
Pese a ello, Trump minimizó las diferencias con el gobierno de Israel y aseguró que tiene la capacidad de resolver cualquier desacuerdo.
“¿Qué voy a hacer? Aún no lo sé. Pero soy alguien que resuelve problemas. Los soluciono muy rápido, incluso con Bibi”, afirmó, utilizando el apodo con el que se conoce a Netanyahu.
Mientras la delegación iraní ya abandonó Suiza, los equipos técnicos de ambos países continuarán trabajando durante los próximos días en los mecanismos de supervisión y en los detalles del eventual acuerdo de paz.







