Comuneros y pobladores ikoots de Huazantlán del Río, agencia de San Mateo del Mar, denunciaron a la empresa Gravera Oyamel, propiedad del empresario Joaquín Castro, por presuntamente extraer de manera ilegal arena y grava dentro de su territorio.
El pasado fin de semana, habitantes de la comunidad acudieron a la desembocadura del río Tehuantepec, en la zona de Boca del Río, agencia de Salina Cruz, para detener de forma pacífica las labores de maquinaria que, según denunciaron, realizaba la extracción de materiales pétreos en un área que consideran parte de su territorio comunal bajo el régimen de usos y costumbres.
Los pobladores señalaron que existe un litigio agrario aún sin resolver sobre esa zona, por lo que exigieron respeto al proceso legal y solicitaron la intervención inmediata de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Agraria y el Gobierno de Oaxaca para evitar que el conflicto entre comunidades se agrave.
Las comunidades también advirtieron sobre los posibles efectos ambientales de esta actividad. Recordaron que un estudio científico realizado en 2022 sobre la cuenca baja del río Tehuantepec concluyó que la extracción de materiales aluviales, como arena, grava y cantos rodados, provoca la eliminación de vegetación, altera la cobertura del suelo y afecta a la fauna silvestre asociada a los cauces.
El análisis fue elaborado en la comunidad de Santa Cruz Tagolaba, en el municipio de Santo Domingo Tehuantepec, y documentó los impactos ambientales derivados de este tipo de explotación.
Los denunciantes señalaron que los conflictos relacionados con la extracción de materiales pétreos se han incrementado en la región. Como antecedente, recordaron que durante el primer semestre del año la Conagua y la Profepa clausuraron cuatro bancos ilegales de extracción ubicados sobre el río de los Perros o Guigu Bicu, uno de los principales afluentes del Istmo de Tehuantepec.








