El secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Simon Stiell, lanzó una advertencia sobre el agravamiento de la crisis climática mundial, al señalar que millones de personas enfrentan los efectos del calentamiento global provocado por la actividad humana y el uso de combustibles fósiles. A través de un comunicado, afirmó que «la alarma climática está sonando en todas las direcciones» debido al incremento de incendios forestales, olas de calor extremas y tormentas devastadoras.
Stiell destacó la situación en Europa, donde incendios de gran magnitud han afectado regiones de Francia, España y otros países, impulsados por la sequía y las altas temperaturas. En España, comunidades como Andalucía, Comunidad Valenciana y Galicia han registrado incendios de sexta generación que obligaron a evacuar a miles de personas y ocasionaron importantes pérdidas económicas para los sectores agrícola y turístico.
El funcionario también señaló que el fenómeno se extiende a otras regiones del mundo. En el norte de África, las temperaturas se acercan a los 49 grados centígrados, mientras que Chile enfrenta tormentas mortales y Japón rompió su récord de días consecutivos con temperaturas superiores a los 40 grados. Según Stiell, estos eventos evidencian que el cambio climático está intensificando los fenómenos meteorológicos extremos y aumentando sus costos humanos y económicos.
Ante este panorama, la ONU reiteró que la evidencia científica es clara respecto a que la quema de carbón, petróleo y gas es la principal causa del calentamiento global. Por ello, hizo un llamado urgente para acelerar la transición hacia energías renovables, abandonar progresivamente los combustibles fósiles y fortalecer las medidas de adaptación y protección para las poblaciones más vulnerables. Asimismo, pidió mayor apoyo internacional para que los países con menos recursos puedan responder a una crisis que, advirtió, ya representa una emergencia global.








