El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, oficializó su candidatura para las elecciones presidenciales de octubre, con las que buscará obtener un cuarto mandato al frente del país. A sus 80 años, el mandatario aseguró sentirse en condiciones de competir y afirmó que este será su último intento por llegar a la Presidencia.
Lula fue proclamado candidato durante una convención del Partido de los Trabajadores (PT) realizada en São Paulo, donde miles de simpatizantes respaldaron su postulación con consignas y mensajes de apoyo. Durante su discurso, el presidente expresó que mantiene la fortaleza física y política necesaria para continuar en la vida pública y aseguró que no quiere «andar arrastrando las piernas», al referirse a su edad.
Será la séptima ocasión en que Lula compita por la Presidencia de Brasil. En los comicios enfrentará al senador Flávio Bolsonaro, de 45 años, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien permanece preso por su presunta participación en un intento de golpe de Estado ocurrido en 2022.
El acto reunió a militantes y simpatizantes del PT, quienes destacaron el impacto de las políticas sociales impulsadas durante los anteriores gobiernos de Lula. Entre los asistentes estuvo Cristiane Rosa Julho, trabajadora social de 51 años, quien afirmó que los programas implementados por el mandatario permitieron que su familia accediera por primera vez a una vivienda propia.
La campaña electoral inicia además en un contexto de tensiones diplomáticas y comerciales con Estados Unidos. El presidente Donald Trump, aliado político de la familia Bolsonaro, ha respaldado a diversos candidatos conservadores en América Latina y recientemente impuso dos rondas de aranceles a productos brasileños tras acusar al país de mantener prácticas comerciales desleales.
Aunque Lula evitó referirse directamente a Trump durante su intervención, el diferendo con Washington se perfila como uno de los principales factores del contexto internacional en el que se desarrollará la campaña presidencial. La elección definirá el rumbo político de Brasil para los próximos años en medio de un escenario de fuerte polarización.








