Por: Joshua Hernández.
Estados Unidos va a caer, pero no antes sin llevarse a México, Colombia, Venezuela y posiblemente a Brasil entre las patas. Lo que prepara para México es mayúsculo y, aunque no necesariamente venga en forma de golpe de Estado, lo cierto es que necesitará del PRI y el PAN para concretar su golpe.
¿Por qué quiere aplastar a México? Porque el régimen fascista de Donald Trump sabe que la guerra contra Irán está perdida y, a menos que ocurra un milagro sionista, el imperialismo yanki se prepara para el reacomodo tripolar (y en una de esas es tetrapolar). Los elementos ya están en la mesa: primero, la deuda de EEUU ronda los 35 billones de dólares, si lo tuviera que decir en inglés, serían trillions of dollars. Y, en la primera semana de guerra, ya se gastó 11 mil millones de dólares. Aunado a ello, en marzo se discutirá una nueva partida presupuestaria extraordinaria de 50 mil millones más para la guerra. Otro elemento que no es menor, es la declaratoria de Rusia como una nación que no es neutral. Recientemente, el embajador de la Federación Rusa en Reino Unido, Andrey Vladimirovich Kelin, dijo que su país respaldará a Irán ante los ataques que padece de Israel y Estados Unidos; es decir, si de por sí ya EEUU está viendo su suerte, en caso de que Irán así lo solicite, Rusia apoyará a la nación persa de manera más directa.
Esto no es un rumor, ya tiene consecuencias. Uno de los objetivos de EEUU es regular el flujo de petróleo, les urge para reducir sus deudas y ratificar el petrodólar como divisa hegemónica, pero el cierre del Estrecho de Ormuz sólo agudiza el desplazamiento del dólar y ahora, su declive económico es inevitable. Cabe recordar que, desde 2024, Arabia Saudita puede comercializar sus reservas de petróleo en otras divisas.
En ese contexto, EEUU comenzó a mover sus fichas políticas en América Latina. Lo primero que hizo, fue concretar el Escudo de las Américas, donde se rodeó de los títeres que tiene instalados en la región: Milei, Noboa, Bukele, Kast… Los efectos ya son palpables, sólo falta ver lo que está pasando en Ecuador y Chile respecto a sus agendas de seguridad y migración, así como el reciente ataque con bombas en Colombia, aparentemente perpetrado por el gobierno de Noboa..
La segunda acción que decidió tomar el gobierno de Donald Trump tiene que ver con las remesas. Pues el FinCEN anunció la semana pasada que los grandes cárteles del crimen lavan su dinero en los envíos de nuestros paisanos, por lo que comenzará a realizar retenciones masivas de capital a criterio de la OFAC. No necesito recordarles que las remesas ocupan el segundo lugar de ingreso de capital en México, representan el 4% del PIB y están por arriba de los ingresos por turismo o por la exportación de petróleo.
La tercera, fue otorgar un permiso de comercio a Venezuela, ¿para qué? para poder vender oro, pero con restricciones, pues no se le venderá a China, Rusia ni Irán. El punto es no quedarse sin dinero ante la extinción del petrodólar, pero aquí también hay un factor alarmante para México, pues, aunque no tenga grandes reservas de oro, México es uno de los más grandes productores de oro en la región, junto con Brasil. La desestabilización ya está en marcha y si no se hace una unión entre gobiernos latinos, la historia colonial, lamentablemente, se repetirá.








