Las autoridades de Estados Unidos confirmaron la detección de un caso de gusano barrenador del Nuevo Mundo en un ternero localizado en el estado de Texas, una situación que genera preocupación entre productores pecuarios debido al riesgo que representa para la industria ganadera del país.
El hallazgo fue reportado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) en un animal ubicado en La Pryor, una localidad cercana a la frontera con México. Se trata del primer caso confirmado en Texas desde 1966.
El gusano barrenador del Nuevo Mundo es una plaga causada por una mosca parásita cuyas larvas se alimentan de tejido vivo de animales de sangre caliente, provocando lesiones graves que pueden derivar en infecciones severas e incluso la muerte del ganado si no se atienden oportunamente.
La detección ocurre después de meses de preocupación por el avance de la plaga a través de territorio mexicano, donde se han reforzado medidas de vigilancia para evitar su expansión hacia el norte.
La secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, informó que hasta el momento se trata del único caso confirmado en el país y aseguró que las autoridades mantienen acciones de monitoreo y control para evitar nuevos brotes.
El descubrimiento representa una amenaza para el sector pecuario estadounidense, que actualmente enfrenta uno de los niveles más bajos de inventario ganadero en las últimas siete décadas. Esta situación ha contribuido a una menor producción de carne de res y al incremento de precios para los consumidores.
Especialistas advierten que una propagación de la plaga podría ocasionar pérdidas económicas significativas, particularmente en Texas, donde la industria ganadera es una de las más importantes del país. Algunas estimaciones señalan que los daños podrían alcanzar hasta mil 800 millones de dólares si el gusano barrenador logra expandirse.
La situación también ha generado cuestionamientos sobre la estrategia federal para contener la plaga. El comisionado de Agricultura de Texas, Sid Miller, criticó la respuesta del USDA y consideró que las medidas implementadas no fueron suficientes para impedir la llegada del insecto a territorio estadounidense.
Por su parte, Rollins defendió las acciones emprendidas por el gobierno federal y destacó que la liberación de moscas estériles continúa siendo el método más efectivo para controlar la población de esta plaga. Añadió que el USDA ha destinado importantes recursos para fortalecer este programa de erradicación.Las autoridades mantienen la vigilancia en la región fronteriza mientras continúan los esfuerzos para evitar que el gusano barrenador se propague y afecte a más explotaciones ganaderas en Estados Unidos.







