El Gobierno de México emprendió acciones legales para impedir la venta de dos piezas arqueológicas de origen mexicano que forman parte de una subasta programada para el próximo 18 de junio por la casa Sotheby’s, en Nueva York, Estados Unidos.
Tras un análisis especializado realizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), las autoridades determinaron que ambos objetos pertenecen al patrimonio cultural de la Nación, por lo que su comercialización constituye una afectación a los bienes históricos del país.
Ante este hallazgo, la Secretaría de Cultura y el INAH iniciaron los procedimientos correspondientes para exigir el retiro de las piezas del catálogo de venta y gestionar su restitución al Estado mexicano.
Las autoridades señalaron que estas acciones forman parte de la estrategia permanente para proteger y recuperar el patrimonio cultural nacional, al considerar que el interés económico no debe prevalecer sobre la conservación de bienes que representan la historia y la identidad de México.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, y el INAH calificaron la subasta como un acto ilícito al sostener que las piezas están protegidas por la legislación mexicana que reconoce como propiedad de la Nación los bienes arqueológicos.
De acuerdo con los dictámenes técnicos elaborados por especialistas, ambos objetos poseen características que los vinculan con culturas originarias del territorio mexicano, por lo que las autoridades reiteraron su postura de impedir su comercialización.
El Gobierno federal ha intensificado en los últimos años las gestiones diplomáticas y legales para recuperar piezas arqueológicas que se encuentran en colecciones privadas o son ofrecidas en subastas internacionales, con el objetivo de preservar el patrimonio cultural y garantizar su permanencia en el país.







