La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) acordó, por mayoría de votos, reasumir la competencia para determinar si un decreto presidencial emitido en 1984 puede proteger la totalidad de la obra de Frida Kahlo e impedir su exportación definitiva, incluso cuando las piezas sean propiedad de particulares.
El Pleno consideró que el caso reviste relevancia nacional debido a que enfrenta el derecho de acceso a la cultura con el derecho de propiedad privada.
Como parte del análisis, las ministras y ministros revisarán el alcance del artículo 6 del decreto que declaró monumento artístico toda la obra de la pintora, con el propósito de establecer si dicha disposición puede impedir la salida definitiva del país de piezas como Autorretrato con medallón (1948), perteneciente a una colección privada.
La reasunción de competencia fue promovida por el magistrado Giovanni Azael Figueroa Mejía, tras un amparo en revisión presentado por el Banco Ve Por Más y una solicitud formulada por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito.
De acuerdo con Figueroa Mejía, el análisis busca determinar si el decreto presidencial excede las facultades reglamentarias del Poder Ejecutivo al establecer una prohibición para exportar de manera definitiva las obras de Frida Kahlo.
En el mismo sentido, el magistrado Arístides Guerrero García señaló que esa restricción no está contemplada en la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, legislación que permite la exportación de bienes culturales cuando pertenecen a propietarios particulares y se cumplen los requisitos correspondientes.
La resolución que emita la SCJN podría tener repercusiones en importantes colecciones privadas de la artista, entre ellas la Colección Gelman, actualmente exhibida en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México y con un traslado temporal previsto a España durante 2026.
Asimismo, el fallo podría incidir en la Colección Dolores Olmedo, resguardada en el museo del mismo nombre, el cual recientemente reanudó actividades tras permanecer cerrado durante seis años.
Las obras de Frida Kahlo figuran entre las más valiosas del arte mexicano. Un ejemplo es El sueño (la cama) (1940), pintura que alcanzó un precio de 54.7 millones de dólares en una subasta realizada por Sotheby’s en Nueva York.







