La Cruz Roja Mexicana informó que brindó 4 mil 539 atenciones médicas durante las celebraciones y transmisiones de los partidos de la Selección Mexicana en la Copa del Mundo, principalmente por casos de deshidratación, golpes de calor, caídas y lesiones ocasionadas por conductas de riesgo entre los aficionados.
Durante un homenaje a los voluntarios que participaron en los operativos, el coordinador nacional de Socorros, José Antonio Venta, detalló que en los módulos instalados en el estadio Ciudad de México se realizaron 675 atenciones, mientras que en el Zócalo capitalino, donde se efectuaron transmisiones públicas de los encuentros, se atendió a mil 237 personas.
Del total de emergencias, 14 pacientes fueron trasladados a hospitales, entre ellos una persona que sufrió un paro cardiaco y cuya vida fue salvada gracias a la aplicación inmediata de maniobras de reanimación cardiopulmonar por parte del personal de la institución.
Para la cobertura de los eventos organizados por la FIFA, la Cruz Roja desplegó 583 voluntarios provenientes de la Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León, Jalisco, Querétaro, Guanajuato, Puebla, Hidalgo, Tlaxcala, Michoacán y Morelos.
El presidente nacional de la Cruz Roja Mexicana, Eduardo de Agüero, destacó que el operativo demostró la capacidad de respuesta y preparación del personal voluntario durante concentraciones masivas.
Las autoridades también reiteraron el llamado a evitar conductas peligrosas durante los festejos. Recordaron que, tras la victoria de México sobre Ecuador, cuatro personas fallecieron en las inmediaciones del Ángel de la Independencia, tres de ellas por asfixia al quedar atrapadas entre la multitud durante una aglomeración.
Finalmente, las autoridades de seguridad recomendaron evitar prácticas como lanzar personas al aire, subir a estructuras del transporte público, provocar aglomeraciones o participar en acciones que pongan en riesgo la integridad física, al advertir que la euforia colectiva, combinada en algunos casos con el consumo de alcohol, incrementa la posibilidad de accidentes graves o incluso fatales.








