La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la detención de presuntos integrantes de una red de contrabando de combustible, entre ellos el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo, responde a una investigación sustentada en pruebas y no a motivos políticos.
Durante su conferencia matutina realizada en Tulum, Quintana Roo, la mandataria afirmó que las indagatorias se desarrollaron durante más de un año. Como parte de la presentación del caso, difundió un mensaje de la fiscal general, Ernestina Godoy, quien explicó que la investigación surgió tras el aseguramiento de 33 ferrotanques en junio de 2025.
De acuerdo con la Fiscalía General de la República, la red operaba mediante empresas, agencias aduanales y transportistas que presuntamente declaraban cantidades menores de combustible o evitaban reportar las importaciones para evadir el pago de impuestos. Las labores de inteligencia permitieron identificar a 25 personas relacionadas con la estructura.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, señaló que se trata de una de las mayores redes de contrabando de combustible detectadas en el país y confirmó que ya fueron ejecutadas varias órdenes de aprehensión, aunque aún existen más personas bajo investigación.
Respecto a la situación de Ernesto Ruffo, Sheinbaum sostuvo que será el Poder Judicial quien determine su responsabilidad con base en las pruebas presentadas por la Fiscalía. Agregó que, si el exmandatario demuestra que no participó en los hechos, el proceso deberá resolverse de manera imparcial conforme al sistema penal acusatorio.
La presidenta también respondió a las acusaciones del PAN, que calificó el caso como un distractor político. Rechazó esa versión y afirmó que las investigaciones se realizan sin distinción de cargos o filiaciones partidistas, siempre con sustento jurídico y evidencia.








