La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que exigir pruebas a Estados Unidos sobre las acusaciones contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, no responde a una decisión política, sino a una postura de responsabilidad institucional y defensa de la soberanía nacional.
Durante su conferencia, la mandataria señaló que cualquier solicitud de extradición o proceso judicial debe estar respaldado por pruebas suficientes conforme al sistema penal acusatorio y la Constitución mexicana. Subrayó que ninguna persona, sin importar su cargo público o afiliación política, debe enfrentar un procedimiento sin evidencias claras.
Sheinbaum afirmó que algunos sectores han planteado únicamente tres posibles escenarios: extraditar de inmediato a los mexicanos requeridos por autoridades estadounidenses, encarcelarlos en México o ignorar el caso. Sin embargo, sostuvo que se omite un elemento fundamental: la obligación de presentar pruebas antes de proceder legalmente.
La presidenta reiteró que su administración busca mantener una relación respetuosa con Estados Unidos, pero sin comprometer la soberanía del país ni el cumplimiento de la ley mexicana. También recordó que juró defender la Constitución y actuar conforme a los principios del Estado de derecho.
Además, reveló que el gobierno estadounidense ha rechazado 36 solicitudes de extradición realizadas por México debido a la falta de pruebas suficientes, y adelantó que la próxima semana presentará públicamente 37 casos relacionados con este tema.
Finalmente, insistió en que corresponde a la Fiscalía General de la República realizar las investigaciones pertinentes, siempre sustentadas en evidencias legales. “Si hay pruebas, se actúa; si no las hay, no procede”, enfatizó la mandataria.







