Un ataque masivo lanzado por Rusia contra varias ciudades de Ucrania dejó al menos 18 personas muertas y 131 heridas, de acuerdo con autoridades ucranianas. La ofensiva incluyó el uso de cientos de drones y decenas de misiles que impactaron distintas regiones del país, incluida la capital, Kiev.
Entre las víctimas mortales se encuentran un menor de tres años, una mujer y su hijo de ocho años, cuyos cuerpos fueron localizados por equipos de emergencia en la ciudad de Dnipro. Según los reportes oficiales, 12 de las víctimas fallecieron en esa localidad, mientras que otras seis perdieron la vida en Kiev.
Las explosiones se prolongaron durante varias horas y fueron percibidas en distintas zonas cercanas a la capital ucraniana, donde los servicios de emergencia continuaron las labores de rescate y atención a los afectados.
Tras el ataque, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, solicitó un mayor respaldo de Estados Unidos y de los países europeos para fortalecer las capacidades de defensa aérea del país. El mandatario señaló que la ofensiva representa una muestra de que los bombardeos continuarán mientras Ucrania no cuente con suficiente protección frente a misiles balísticos y otros proyectiles de largo alcance.
En las últimas semanas, Rusia ha intensificado sus ataques aéreos contra territorio ucraniano, en un contexto marcado por la limitada disponibilidad de sistemas de defensa antiaérea de fabricación occidental. Entre los armamentos utilizados recientemente por Moscú destaca el misil balístico hipersónico Oreshnik, empleado en operaciones anteriores contra objetivos ucranianos.
Analistas y funcionarios occidentales consideran que esta escalada ocurre mientras los drones ucranianos continúan afectando las líneas de suministro rusas en territorios ocupados y atacando infraestructura estratégica dentro de Rusia, incluidas instalaciones relacionadas con la industria energética.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia informó que los bombardeos estuvieron dirigidos contra instalaciones vinculadas al sector militar e industrial en las regiones de Kiev, Zaporiyia, Járkiv, Dnipropetrovsk, Poltava, Jmelnitski y Sumy.La ofensiva se produce en un momento en que los esfuerzos diplomáticos impulsados por Estados Unidos para alcanzar un acuerdo entre ambas naciones permanecen estancados, mientras otros conflictos internacionales han desplazado parte de la atención política y mediática sobre la guerra en Ucrania.







