A pocos días de la semifinal entre Francia y España en la Copa Mundial de la FIFA 2026™, el expresidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, provocó una fuerte controversia tras cuestionar la nacionalidad de los jugadores que integran la selección francesa.
En una columna publicada en un medio español, Rajoy reconoció el nivel futbolístico del conjunto galo, pero afirmó que «una cosa que no tienen es ningún jugador francés», comentario que desató críticas tanto en Francia como en España.
El ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, rechazó las declaraciones al asegurar que «Francia no tiene color de piel» y señaló que ese tipo de afirmaciones responden al racismo o a la ignorancia.
Por su parte, el presidente de la Federación Francesa de Futbol, Philippe Diallo, calificó los comentarios como «un intolerable tufo a racismo» y defendió la identidad de los futbolistas franceses, al subrayar que no necesitan demostrar su nacionalidad.
La polémica también generó reacciones en España. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, publicó un mensaje en el que defendió una visión de pertenencia basada en el compromiso con el país y no en el origen, mientras que el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, pidió al Partido Popular deslindarse de las declaraciones del exmandatario.
El episodio revive el debate sobre identidad y discriminación en el futbol internacional. Durante el Mundial, la selección francesa ya había enfrentado comentarios similares, luego de que el capitán Kylian Mbappé respondiera a publicaciones de una senadora paraguaya que cuestionaban sus orígenes tras la eliminación de Paraguay en los octavos de final.







