Con una embarcación antigua y que no corresponde al peso de su categoría, las mexicanas Aylin Ibarra y Melissa Márquez conquistaron la medalla de oro en el Campeonato Mundial de Remo, celebrado recientemente en Ámsterdam. Tras la hazaña, las deportistas pidieron mayor respaldo de las autoridades deportivas para enfrentar el camino hacia los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Ibarra explicó que el bote utilizado por el equipo tiene varios años de antigüedad y pertenece a una categoría distinta a la que ellas compiten. Aunque reconoció el apoyo recibido por parte de la Conade, consideró necesario contar con mejores herramientas durante el resto del ciclo olímpico.
En el remo, aseguró, cada elemento puede marcar diferencias importantes. El bote, las palas y el equipo utilizado influyen directamente en el rendimiento, especialmente cuando las competencias se definen por diferencias mínimas. La dupla mexicana ganó el oro por milésimas de segundo, por lo que contar con material especializado podría ayudarles a mejorar sus tiempos.
La victoria representa el mayor logro deportivo en la carrera de Aylin Ibarra, quien lleva una década practicando remo y disputó en Países Bajos su primer Mundial en categoría senior. Aunque ella y Márquez apenas llevan un año entrenando juntas, destacaron la química y comunicación que han construido, factores que consideraron determinantes para subir a lo más alto del podio.
Las mexicanas se impusieron en la prueba de doble remo corto ligero, modalidad que actualmente no forma parte del programa olímpico. Por ello, su siguiente desafío será cambiar a la categoría de peso abierto, con el objetivo de buscar una plaza para Los Ángeles.
Después de tomarse dos semanas de descanso, las remeras retomarán una preparación de hasta tres sesiones diarias. Su próximo compromiso será el clasificatorio para los Juegos Panamericanos de Lima, previsto para marzo del próximo año.
Ibarra destacó que el remo mexicano atraviesa un momento de mayor visibilidad. Además de su embarcación, otras dos representaciones nacionales lograron colocarse entre las mejores del mundo, ampliando la presencia de México en la disciplina.
La campeona mundial, quien también estudia pedagogía, espera que su triunfo motive a nuevas generaciones a practicar este deporte. Para ella, el oro representa la recompensa a diez años de esfuerzo y constancia, pero también un nuevo punto de partida hacia la meta olímpica.








