Ante los recientes episodios de malos olores registrados en la Zona Metropolitana de Monterrey, autoridades de Nuevo León y del gobierno federal acordaron reforzar la investigación para determinar el origen de las emisiones y establecer medidas para atender el problema.
El secretario de Medio Ambiente de Nuevo León, Raúl Lozano Caballero, sostuvo una reunión con directivos de Petróleos Mexicanos (Pemex), en la que también participaron representantes de la Semarnat, el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA).
Durante el encuentro se revisaron los análisis técnicos y la información recopilada por el Gobierno de Nuevo León, con el propósito de establecer una estrategia coordinada que permita identificar las posibles fuentes responsables de los olores reportados por habitantes de distintos sectores de la zona metropolitana.
Como parte de los acuerdos alcanzados, la ASEA realizó el 31 de agosto una visita de inspección a la Refinería de Cadereyta. La revisión se encuentra actualmente en proceso de evaluación, por lo que las autoridades deberán esperar el desarrollo de los plazos establecidos para determinar las conclusiones del análisis técnico.
De manera paralela, el INECC y el Gobierno de Nuevo León realizarán una evaluación en las zonas donde se han identificado los episodios, mediante monitoreo de contaminantes que permita establecer cuáles podrían ser las fuentes de emisión. La Semarnat acompañará este proceso para contribuir a la validación de los resultados.
Además, Pemex y el INECC mantendrán el monitoreo de contaminantes dentro del área de influencia de la refinería, con el objetivo de obtener mayor información sobre el comportamiento de las emisiones.
Lozano Caballero señaló que la Secretaría de Medio Ambiente estatal comenzó a recopilar información y realizar análisis desde los primeros reportes ciudadanos, con la finalidad de aportar elementos técnicos que permitan encontrar una solución.
El funcionario subrayó que la Refinería de Cadereyta es una instalación de competencia federal, por lo que la atención del problema requiere la participación conjunta de las autoridades estatales y federales.
La Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León aseguró que continuará trabajando con las dependencias involucradas y se comprometió a informar de manera clara y transparente sobre los resultados de las evaluaciones y las acciones que se determinen para atender los episodios de malos olores.








