Tras permanecer cerrado durante dos décadas, este jueves reabre sus puertas el Museo de la Grandeza Teotihuacana, un nuevo espacio museístico que busca enriquecer la experiencia de los visitantes de la zona arqueológica de Teotihuacan mediante una propuesta inmersiva y una renovada exhibición del patrimonio prehispánico.
El recinto, ubicado en la Puerta 1 del complejo arqueológico, forma parte de un programa integral de modernización impulsado por la Secretaría de Cultura federal y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que incluyó también la actualización de los museos de sitio Cultura Teotihuacana y de los Murales Teotihuacanos Beatriz Ramírez Aguirre de la Fuente.
Durante un recorrido encabezado por la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, y el director general del INAH, Joel Omar Vázquez Herrera, se informó que los trabajos representaron una inversión de 37 millones de pesos destinados a mejorar la infraestructura, fortalecer la conservación del patrimonio y optimizar los servicios para los visitantes nacionales y extranjeros.
Entre las acciones realizadas destacan la renovación de accesos, taquillas, señalización, áreas de descanso, sanitarios y sistemas de seguridad, así como la instalación de detectores de metales y arcos de revisión en los principales puntos de ingreso. También se reforzó la vigilancia con personal de la Guardia Nacional, custodios especializados del INAH y elementos de la Policía Auxiliar.
El nuevo Museo de la Grandeza Teotihuacana alberga 174 piezas arqueológicas, muchas de ellas exhibidas por primera vez al público. Entre los objetos más destacados se encuentra una pelota de hule con una antigüedad superior a los 3 mil 600 años, además de máscaras, urnas funerarias, figurillas, instrumentos de obsidiana, piezas cerámicas y diversos elementos vinculados con la vida cotidiana y ceremonial de la antigua ciudad.
La nueva propuesta museográfica pone énfasis en la organización colectiva de la sociedad teotihuacana y en la relevancia de espacios emblemáticos como La Ciudadela y el Templo de la Serpiente Emplumada, complementando la experiencia con recursos digitales e interactivos.
Las autoridades señalaron que la recuperación del museo requirió una inversión cercana a los siete millones de pesos y forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer la oferta cultural y turística del sitio arqueológico, especialmente en el contexto del Mundial de Futbol de 2026.
Respecto al estado del Templo de la Serpiente Emplumada, funcionarios del INAH y de la Secretaría de Cultura informaron que el proyecto ejecutivo para su conservación y restauración se encuentra en fase de actualización. Los trabajos podrían comenzar el próximo año y desarrollarse en dos etapas, con una inversión que será definida una vez concluidos los estudios técnicos y la actualización de costos.
Las autoridades aseguraron que, pese a los desafíos derivados de la humedad y otros factores ambientales, el monumento mantiene condiciones estables gracias a los trabajos permanentes de mantenimiento realizados por especialistas.
Con la renovación de los espacios museísticos y las mejoras en infraestructura, se espera un incremento significativo en la afluencia de visitantes a Teotihuacan, que actualmente recibe alrededor de 1.8 millones de personas al año, de las cuales cerca del 40 por ciento son turistas extranjeros.
La reapertura ocurre además en un contexto de reforzamiento de las medidas de seguridad en la zona arqueológica, luego del ataque armado registrado el pasado 20 de abril en la Pirámide de la Luna, hecho que provocó la muerte de una turista canadiense y dejó varios heridos.







